El tiro parabólico es un caso particular de movimiento en dos dimensiones donde un objeto se lanza con una velocidad inicial v₀ formando un ángulo θ con la horizontal, bajo la acción exclusiva de la gravedad.
Se descompone en dos movimientos independientes: un movimiento rectilíneo uniforme (MRU) en el eje horizontal y un movimiento rectilíneo uniformemente acelerado (MRUA) en el eje vertical, con aceleración g = 9.81 m/s² dirigida hacia abajo.
El alcance máximo desde el suelo (h₀ = 0) se obtiene con un ángulo de 45°, donde la energía cinética se reparte equitativamente entre las componentes horizontal y vertical.
Cuando la altura inicial h₀ > 0, el tiempo de vuelo se obtiene resolviendo la ecuación cuadrática resultante de igualar y(t) = 0, tomando la raíz positiva.
Este modelo idealizado desprecia la resistencia del aire. Para proyectiles reales a alta velocidad, se requiere integración numérica con fuerzas de arrastre.